Polonia tiene en su superficie lugares maravillosos y sorprendentes. Lo que es mejor aún, también los tiene en su subsuelo, uno de estos sitios son las misteriosas minas de sal, que remontan su historia a la época del romanticismo Medieval, como la mina Wieliczka y la Bochnia, de características únicas. Lo sorprendente de estas minas, no es la sal en sí que se encuentra dentro de ellas, sino el detallado trabajo que dio forma a imponentes figuras, estatuas, altares y construcciones que fueron quedando a través de los siglos en estas minas.

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Entre estos trabajos de verdadera joyería artesanal, se encuentra inclusive un enorme monasterio enfrentado con otras obras de arte, hechas por los habitantes de aquellos tiempos en busca de embellecer el paisaje y hacerlo maravilloso, cosa que lograron por lejos, dándole a estas reservas de sal, formas que nadie imaginaría son posibles de lograr.

La mina de Bochnia tiene 4,5 kilómetros de extensión, se divide en 16 niveles, de los cuales el nivel más bajo es un pueblo subterráneo. Fue en los tiempos de la ocupación comunista cuando se derribaron cientos de estatuas talladas en estas minas, ya que fueron utilizadas como punto blanco para practicar la puntería.

La mina de Wieliczka es mucho más profunda, y fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Entre sus numerosos monumentos encontramos tallados dedicatorias y firmas que fueron dejando personajes de la historia como Copérnico, Humboldt y Juan pablo II, entre otros personajes más contemporáneos.

Fotos:Minasderiosa